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miércoles, 12 de abril de 2017

La tradición de los 12 platos de Semana Santa en el Cusco

Cuentan por ahí que en el Cusco se comen 12 platos por semana santa, vaya opípara costumbre dirán algunos.

Hasta donde sé el origen de esta tradición se ha desvanecido en el tiempo, la costumbre es comer los doce platos para el Viernes Santo aunque hay familias que acostumbran comerlos el Jueves Santo, lo cierto es que la tradición católica enseña que por el sacrificio de Cristo se debe evitar el comer carne y ayunar en estos días de la semana santa. Una costumbre en el Cusco que viene de la época colonial o quizás posterior es la creencia de que es necesario ayudar a cristo por ello es que los padres solían o más bien suelen aún tomar un chicote llamado "San Martín" generalmente confeccionado de cuero de oveja trenzado y usarlo para dar azotes a los niños menores generalmente en horas de la mañana del día del Viernes Santo.

Bueno debo agradecer entonces a mi abuelo quién padecía bajo el poder del chicote que su mamá usaba para hacerle ayudar a Cristo en estas fechas durante su niñez, mismo que motivo en él la necesidad de no cometer esta suerte de castigo con los niños pequeños en este caso sus propios hijos, y fue así que mi madre jamás permitió que mi papá cumpliera con la sagrada tradición, aunque la verdad papá tampoco fue muy devoto de estas costumbres cusqueñas o más bien vamos a decir católicas romanas.

Una tradición cusqueña por cierto cuenta que los doce apóstoles trajeron cada uno una vianda para la última cena con su señor preparándose para comer doce platos y en sentido figurado dicen que de la misma manera nace la tradición de comer los doce platos en conmemoración de la última cena del Señor Jesucristo.

El Viernes Santo en conmemoración de la muerte de Cristo se ayuna y en las casas las abuelas y las madres ya surtidas de todos los ingredientes para sus potajes empiezan a preparar un copioso almuerzo que entre sopas, segundos y postres suman 12 platos.

Recuerdo mucho a mi abuela preparando cada uno de estos potajes y reuniendo a la familia para compartir y comer hasta que duela la panza.

Lawa de Maiz, la verdadera deberá ser hecha en batán de piedra, que es una suerte de cama de piedra y una piedra usada para moler todo tipo de ingredientes usando las dos manos para mover una piedra con forma de media luna, el maíz es molido junto con huacatay para ser cocido junto con queso leche y papas haciendo un delicioso consomé. Estos batanes son usados tanto por Incas como Aymaras aunque es una costumbre que se ha ido perdiendo con los años en el Cusco. Nunca he probado una lawa que se asemeje siquiera a la del sabor de la que preparaba mi abuela en su viejo batán de piedra ya que los preparados en licuadora distan mucho en el sabor dicho está de los más tradicionales.

Sopa de Machas, un guiso de machas, papas, arroz, leche y queso llamado viernes en el Cusco por que no se elabora con ningún tipo de carnes, cabe resaltar que las machas son un tipo de mariscos que hoy por hoy son ya muy raros en el Perú comentan los pescadores que han emigrado a aguas de Chile al Sur de nuestro país quizás por el cambio de la temperatura del mar o por la contaminación.

Sopa de Llullucha con Tarwi, la llullucha es un tipo de algas en forma de bolitas de color parduzco que crecen en las lagunas de altura en el Cusco, este se prepara con leche, queso, papas, arroz, zapallo, habas y el tarwi o choco como le llaman en la costa. Se trata de una de las sopas más exquisitas que he probado preparadas en mi tierra.

Sopa de Camarones, un chupe de camarones estilo cusqueño con papas, zapallo, queso, leche habas, huevo y papas que es muy similar al que se come en Arequipa, también está presenta en las mesas cusqueñas por estas fiestas.

Arroz con camarones, un segundo de arroz graneado con guiso de camarones zanahoria y arvejas.

Pan Costra, es un pan especial de semana santa con poca miga de un sabor dulzón con algunas granos de anís para darle el sabor característico.

Arroz con Leche, postre de leche y arroz, coco rayado, canela en polvo, pasas y azúcar, algo distinto al que se prepara en Lima que tiene leche condensada.

Yanan Api o Mazamorra Negra o Mazamorra cochina, es una mazamorra que se hace haciendo fermentar harina por varios días sacando el agua varias veces y cocida con azúcar, canela, clavo de olor, cáscara de naranja y mucha chancaca o panela.

Guisado, es un almíbar hecho de duraznos maduros cocidos con canela, clavo y chancaca.

Mazamorra morada, hecha con maíz morado canela y clavo.

Empanadas de Semana Santa, masas de harina dulce y manteca de forma plana dispuestas sobre papel para hornear muy suaves de color dorado y con grajeas encima.

Maicillos, son unas masas hechas de harina de maíz y azúcar horneadas como una suerte de galletas.

Pan Torta, es un pan grande hecho con palillo algo de dulce y anís bastante suave y agradable de mucha masa y de gran tamaño.

Suspiros, masas de huevo batido con azúcar hasta hacer merengue que se hacen secar y que vienen de colores.

Rosquitas de semana santa, masitas suaves y dulces que son muy agradables al momento de comerlas.

Pastel de choclo, es una suerte de torta o pastel hecho de maíz verde dulce horneado que también es típico de estas fechas generalmente se come dulce otras veces salado con queso en el interior, pero muy diferente al que se prepara en Lima que tiene una suerte de guiso de carne en su interior con un sabor algo desagradable para mi gusto, aveces hasta con lomo saltado en el interior.

Algunas familias acostumbran comer otros segundos o sopas pero los panes y los postres casi siempre son los mismos, cuando uno es niño es todo un reto el tentar poder comer los doce platos recuerdo cuando niño haber comido hasta experimentar dolores de estómago por que ya no podía comer más, algunos apenas llegan al sexto o séptimo plato, pero la idea es comer todos en familia compartiendo todos juntos o como se dice en quechua "Allinta Mihushan" que quiere decir mira como comen.

Los pueblos son en si la suma de sus costumbres y tradiciones y son muchas las que caracterizan y hacen pecualiares a los cusqueños así como únicos en el mundo entero, la tradición de los doce platos es algo que muchas veces conservamos y tratamos de recrear sin importar el lugar donde nos encontramos.

Feliz viernes santo waikichas del Cusco donde quiera que se encuentren recuerden que ser cusqueño no es solo nacer en la tierra sino vivirlo con alma y con todas las fuerzas de nuestra tierra el Qosqo.

lunes, 10 de abril de 2017

La Historia del Apuyaya Jesucristo

Apuyaya Jesucristo, hoy Lunes Santo día de la bendición del Taytacha de los Temblores resuena más fuerte este cántico que tiene su origen en la colonia, el Apuyaya es cantado en todas las misas que se ofrecen en la catedral al Señor de los Temblores, cantado en quechua y que es como un himno para los cusqueños por el arraigo que se tiene a la venerada imagen.




Apuyaya Jesucristo (Poderoso Señor Jesucristo)

Qispichiqniy Diosnillay // Mi Dios que me hiciste hombre
Rikraykita mastarispam // Extendiendo hacia mí tus brazos
Hampuy churiy niwachcanki // "Ven, hijo mío", me estás diciendo

Imaraqmi kuyakuyllaykit // Cuan inmenso es tu gran amor
Taytallay, churillayquipaq // Para este tu hijo, Padre mío
Auqa sunqu runaraykum // Por culpa de grandes pecadores
Cruz qawanman churakunki // Te crucificaste en la cruz

Aqu tiwu huchaywanmi // Con mis pecados innumerables,
Diosnillay piñachirqatki // Dios mío, te he encolerizado
Kuyapayacuqmi kanki // Pero tú que eres generoso
Huchaymanta pampachaway // Perdóname todas mis faltas

Ama Taytay chiqniwaychu // No me odies, Padre mío
Ama Taytay piñakuychu // Ni me tengas cólera, Señor
Huchaymanta waqaspaymi // Arrepentido y lloroso por mis pecados
Chakikiman chayamuni // Hacia tus pies llego y me postro

Al Apuyaya Jesucristo o traducido del quechua (Poderoso Seños Jesucristo) fue compuesto por Fray Luis Jerónimo de Oré sacerdote franciscano criollo nacido en Huamanga Ayacucho en 1554 quién fuera hijo del conquistador y encomendero canario Antonio Oré Río y Luisa Díaz Rojas hija de Pedro Díaz encomendero de Azángaro.

Oré un predicador políglota facilito el trabajo evangelizador en la colonia entre 1582 y 1583 durante el Tercer Concilio Limense participó en la traducción de "El Catecismo para instrucción de los Indios", "El confesionario"y otros textos de instrucción. El padre franciscano publicaría en 1598 su obra más influyente en castellano, latín, quechua y aymara: "El Symbolo Catholico Indiano".

Así mismo publico la obra "Relación de la vida y milagros de San Francisco Solano" que fue canonizado en 1726.

Francisco Solano es un franciscano nacido en España quién vivió 20 años en el Perú en la ciudad de Lima muriendo en el Perú siendo destacado por su labor de evangelización a los Indígenas siendo canonizado y considerado junto con Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres los principales santos del Perú, aunque español se le valora mucha por su labor en el Perú.



La procesión del Lunes Santo en el Cusco y la tradición del Taytacha de los Temblores



Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)
Fuente: Andina



Aunque una de las fiestas religiosas más importantes para el catolicismo es la semana santa de Ayacucho en el Perú, la semana santa en el Cusco es también una de las más tradicionalistas y más antiguas del país.

Una tradición cuenta que tras el terremoto de 1650 en el Cusco el señor de los Temblores más conocido como el "Taytacha", patrono jurado de la ciudad fue sacado en procesión por la plaza de Armas logrando apaciguar los movimientos sísmicos que habían dejado al Cusco reducido literalmente a escombros. desde ese entonces es conocido como El Señor de los Temblores.

Pocas celebraciones religiosas son tan conmovedoras y sobrecogedoras como la procesión del Lunes Santo en el Cusco donde desde siempre se ha congregado gran número de fieles para el recorrido procesional de esta tan venerada imagen religiosa, sino la más venerada de esta ciudad.

Mis recuerdos vuelan hasta mi niñez probablemente a los 6 años cuando mi mamá me llevó por primera vez a la procesión del Señor, equipados con una pequeña silla plegable de madera íbamos muy temprano para poder tener los mejores lugares y poder ver al Taytacha y poder recibir su bendición. Para un niño pequeño no podría existir espera más tortuosa que estar sentado por horas esperando con el viento helado soplándole al rostro, pero dada la fe enseñada por ella hacia la imagen era poco el esfuerzo con tal de poder ver esa sobrecogedor momento.

Son pocas realmente las ocasiones en que la Plaza de Armas del Cusco se llena casi completamente, una de las plazas más grandes de América conocida como el Awcaypata o Huacaypata en la época Inca por donde pasaba canalizado el río Sapi separando el Hanan Qosqo del Hurin Qosqo dividiendo la capital Inca en dos, esta plaza que hoy es tan solo la mitad aproximadamente de lo que en su mejor momento. En esta fecha se colma de fieles católicos esperando la bendición de su Taytacha de los temblores.

El recorrido procesional del Taytacha pasa por varias estaciones y templos que visita para llegar finalmente a la plaza de Armas donde se para en frente a la puerta de la Catedral y ofrece su bendición a los fieles, han pasado más de 3 décadas desde la primera vez que mi mamá me llevó a mi primera procesión, hace unos 4 años volví a presenciarla en Cusco después de muchos años y debo confesar que ya no profeso la fe católica a pesar de haber estudiado en colegios católicos del Cusco la lectura y el conocimiento me ha llevado a un entendimiento diferente de Dios y de las religiones y definitivamente ya no comparto las creencias que quizás mamá me inculcó desde niño y confieso que el motivo de haber ido a la procesión fue por que mi actual esposa deseaba pedir la bendición de Dios para nuestras vidas juntos así que accedí a acompañarle.

Hacía una helada noche de Lunes Santo en Cusco, tenía yo más de 35 años de edad ya no era el niño que acompañaba a su madre a recibir la bendición sino un poco creyente Ingeniero de Sistemas con aficiones fotográficas que asistía ese día acompañando a su pareja quién quería pedir la bendición de Dios por nuestro compromiso para contraer matrimonio, llevaba aún la vieja silla de madera plegable que mamá había comprado para mi cuando era niño esta vez para que mi novia no se cansara demasiado esperando al Taytacha. después de horas de espera por fin se escuchan rumores entre los fieles el Señor está ya en el templo de La Merced y está ya viniendo hacia la plaza de Armas.

Se escucha el tañir de la vieja María Angola con sus roncos sonidos fruto de un terremoto que la hizo caer junto con la torre de la Catedral del Cusco, una campana con historia pues se dice que una dama en la colonia donó todas su joyas en el momento de su fundición la misma que consistía en una enorme cantidad de oro y que la campana es una aleación con este metal, otras tradiciones cuentan que el badajo de esta campana era de oro macizo y que habría sido sustituido por los curas por otro falso ya en los años 80's cuando otro terremoto volvió a dañar la torre de esta campana.

La María Angola es una campana rajada y dañada es por ello que no puede ser tocada con mucha fuerza, en cambio se toca muy despacio y emite un sonido ronco y fuerte característico que anuncia la llegada del Señor de los Temblores, se dice que cuando estaba en buenas condiciones su tañir se escuchaba a varias leguas de distancia hasta el poblado de Oropesa (donde existen hornos a leña donde desde la colonia se prepara el pan para el Cusco) que está bastante apartado de la ciudad, bueno bastante lejos en realidad.

De pronto suena la María Angola suena fuerte y anuncia que el Señor esta en el portal de Mantas y que va ingresar a la Plaza de Armas de pronto ante mis ojos se ve el mover cadencioso del señor de los temblores con sus coronas de flores de Ñucchu una flor del ande de color rojo que son colocados en la cruz en el anda y que es arrojado por niños y fieles que han recogido estas flores para lanzarla desde balcones y desde las calles. El señor pasa por la puerta de la compañía de Jesús y hace el ademán de una venia ante el templo católico más imponente y bello de la ciudad mientras continua camino hacia el atrio de la catedral del Cusco donde alguna vez estuvo un palacio Inca, de pronto las sirenas de los bomberos y los patrulleros que están apostados para la bendición en los portales de la catedral se encienden y empieza el momento culminante de la bendición la María Angola ronca tañe con un ritmo frenético y el señor se emplaza en la puerta de la Catedral del Cusco, es un momento sobrecogedor el corazón late a mil por hora y aunque mis creencias me dicen de nuevo que no soy creyente pues todos los recuerdos de mi niñez al lado de mi madre vienen a mi mente, este sonido de las campanas frenético todas sonando y la María Angola retumba ronca y fuerte como hace cientos de años recordándonos los trágicos eventos de terremotos del pasado, el pueblo ruega nuevamente la bendición de este Cristo Moreno que fuera tallado en el Cusco por manos indígenas y que hoy tiene la piel morena por el humo de las velas que los indígenas le prendían para rogar y que sentían como Indio también por su color, no rezaban pues al Cristo traído de España por la religión sino al Cristo que era como ellos indígena y moreno.

El señor hace una venia a los tres puntos cardinales de la plaza mientras los niños trepados en las columnas de la portada principal del templo pugnan por poner con palos y ganchos alguna de las coronas de Ñucchu que han confeccionado recogiéndolas en los campos especialmente para estas fechas, es un momento increíble y sobrecogedor, la bendición ha pasado la luna llena brilla sobre la catedral y las puertas del templo colonial más grande del Cusco se cierran la bendición a concluido, la gente llena de gozo y fervor empiezan a salir de la Plaza para regresar a su día a día.

La procesión de nuestro Cristo Moreno del Cusco es una de las tradiciones más antiguas y bellas de nuestra ciudad que se mantiene viva y perenne en nuestros corazones seamos o no creyentes de una fe o una religión independientemente de creencias adquiridas o impuestas es parte de las tradiciones que marcan a esta hermosa ciudad y que se mantiene vive por siglos es tan solo el inicio de la Semana Santa en la ciudad marcada de tradiciones y costumbres.

jueves, 6 de abril de 2017

Qué significa ser provinciano?

El uso de la palabra provinciano es un término con el que en Lima se denomina a todos los ciudadanos que no son nacidos en la capital del Perú la ciudad de Lima y que por ende pertenecen a las provincias.

Pero un detalle, la demarcación geográfica del Perú es: El país se divide en 24 Departamentos los que a su vez se subdividen en Provincias las mismas que se dividen a su vez en  Distritos. Bien así el Departamento de Lima se divide en  10 Provincias y la provincia de Lima en 43 Distritos y una Provincia Constitucional que es el Puerto del Callao, que queda hoy en día dentro de la gran urbe que es Lima.

Ahora bien todo ciudadano de Lima en nacido la provincia de Lima en cualquiera de sus 43 Distritos sin importar si es de San Isidro o de San Juan de Lurigancho pertencen a una única provincia que es la provincia de Lima.

Así las provincias de Lima son Barranca, Cajatambo, Huaura, Oyon, Huaral, Canta, Huarochirí, Yauyos, Cañete y Lima.

Que se entiende en Lima cuando se hace referencia a los provincianos, pues por todos los ciudadanos del Perú que no son de Lima, es decir es como si asumiéramos que Lima es un país llamado también Perú y que sus Provincias son todos los departamentos, ¿No te suena esto a la famosa frase limeña acuñada por Valdelomar que dice "Lima es el Perú"?.

Pues bien ese es en realidad el origen de este pensamiento y forma equivocada de expresarse, y que además es usado en tono despectivo, de burla, racista y de desprecio hacia las personas como dicen en Lima del interior del Perú a quienes ellos miran con desprecio.

Son también conocidas las frases en Lima como:

Te hicieron cholito (Te trataron de tonto)
No atiendo a provincias (Cuando no me da la gana de atender a alguien por que no vale la pena)
Estas Huaman (frase vulgar que hace burla de un apellido Inca muy común que se asocia a una palabra vulgar y soez que denota imbecilidad o torpeza)

Frases que se usan a diario en Lima y que son parte de la payasada criolla tan propia de esta ciudad que siente un desprecio profundo por lo indígena, por lo Inca, por lo realmente ancestral y que besa y abraza con mimos su pasado colonial.

Una vez más son expresiones que fuera de Lima carecen de sentido ya que hablar de un provinciano no es común pero podría aplicarse a gente que viene de provincias como por ejemplo en el Cusco, gente de la provincia de La Convención o de la Provincia de Sicuani, etc. Pero jamás en un sentido en el que nos sintamos menos que la gente de Lima.

Para mi que significa ser provinciano, pues nada por que no pertenezco a las provincias de Lima, en todo caso yo vengo de una ciudad capital de departamento que tiene varias provincias así que no me siento provinciano, pero podría entender que un provinciano es una persona que viene del campo, que es ignorante o que no conoce la vida de la ciudad, pero no me siento provinciano y mucho menos he nacido en una provincia de Lima para que me llamen provinciano.


miércoles, 5 de abril de 2017

Es la palabra "serrano" un insulto en el Perú

Bien el termino "Serrano" significa solo eso, es decir que connota la geografía en la cual una persona ha nacido, en la sierra, dado que nos han enseñado que el Perú posee tres regiones naturales Costa, Sierra, y Selva. Hasta antes de vivir en Lima para mí dicho término nunca significo un insulto ni una palabra ofensiva ni nunca me sentí discriminado por ello.

Si bien es cierto el racismo existe en la Sierra contra los campesinos y quechuahablantes de raza cobriza se usa el término "Cholo" como la expresión más despectiva y racista aunque este término en Lima no tiene esta connotación sino que podría decirse que es usada incluso en un sentido positivo.

Me causa mucha gracia el haber leído en varias publicaciones sobre racismo en el Perú los comentarios sobre que usar el termino "serrano" en el Perú es un insulto, pues bien dado que radico en Lima una ciudad que esgrime un  racismo que arrastra desde la colonia con las personas de rasgos indígenas, y un marcado racismo por las personas provenientes de los departamentos de la sierra del Perú que desde los años 60's han ido cambiando las características de la ciudad. Aunque los mismos limeños quisieran saltar con garrocha el hecho de que el nombre de la ciudad de "Lima" tiene un origen en una palabra quechua "Rimac" y que los españoles no podían pronunciar correctamente. Así mismo parecen olvidar que a la llegada de los españoles Pizarro fundó la Villa de Lima a orillas del Rimac sobre las Huacas del cacique Inca Taulichusco, es decir gente cobriza ha existido miles de años antes de su fundación española y siguieron existiendo aún después de la colonia y durante la época republicana, es decir que lo cobrizo no viene de provincias como ellos dicen, sino que estuvo desde el inicio en lo que hoy se llama Lima.

Para ser más correctos en Lima el término serrano es un insulto una vergüenza, un motivo de oprobio, burlas y desprecio pero solo en Lima y no todo el Perú, en el primer siglo del devenir republicano en el Perú se acuña la frase: "Lima es el Perú" pero a decir verdad Lima es solo un departamento de los 24 del Perú, por ende no podemos simplemente decir que por que Lima usa el termino "serrano" con un sentido de desprecio es por ello un uso de todo el país.

La palabra es pues en sí en su sentido racista contra la gente de la sierra de orígenes indígenas no un peruanismo sino un uso posiblemente de algunas regiones generalmente en la costa pero cobra especial significado y sentido en Lima. 
 
Así pues me despido de todos los descendientes de Taulichusco y de todos los descendientes de las culturas autoctonas que vienen de ancestros anteriores a la conquista del Perú y del periodo pre-inca quienes son los verdaderos originarios de estas desérticas tierras de la capital de este país que hoy se llama por cierto Perú.

lunes, 3 de abril de 2017

Historias de las 3 "Cecas" o casas de la moneda del Cusco

Este blog nació con la intensión ante todo de compartir y difundir los conocimientos e historias sobre el Cusco antiguo y colonial dándole además el aporte de mi afición por la fotografía, un ambicioso proyecto personal que intentaba dar información de los 23 templos coloniales del Cusco documentados con información sobre su historia, su arquitectura y numerosas fotografías de los mismos, pero como todo en la vida pues llega un momento en que todo maravillosamente se desborda para bien.

Es así que el actual enfoque del blog es el de compartir información y material gráfico y fotográfico propio de la arquitectura colonial del Cusco dentro del universo hispano y su aporte a nuestra historia colonial, así como empezar a compartir también partes de su historia incaica, ambas como dos grandes fuerzas creadoras del Cusco contemporáneo y mestizo como mestizas son sus calles con cimiento de palacios y kanchas Incas y sus balcones y construcciones españolas fruto del esplendor y efervescencia de del barroco europeo que llegó a las Américas.

Bueno es para mi un lujo el poder compartir material tan especializado y de tanta calidad como el que a continuación quiero presentar.

El trabajo a continuación presentado pertenece al historiador Edurado Dargent Chamot historiador y ha sido motivo de una tesis de Doctorado acerca de las "Cecas" de mi querida ciudad del Cusco en periodos que comprenden el colonial y siguieron hasta la temprana edad de la república peruana, quedo muy agradecido de poder compartirlo humildemente por este medio.

Dentro de lo que más sabemos de la historia de la numismática en la colonia se ha mencionado siempre a la mítica casa de la moneda de Potosí donde se acuñaron las toneladas de plata del Cerro Rico de Potosí y la ceca de Lima pero lo que quizá poco se sabe o se ha difundido es sobre las 3 Cecas que han funcionado en nuestra ciudad. A solicitud del autor se ha de publicar en primer lugar información sobre la segunda y tercera cecas del Cusco para en una segunda publicación compartir información sobre la Ceca de Oro la primera que funcionó en la ciudad imperial.

2.- La ceca realista del Cusco y su continuación republicana

En junio de 1823 las  tropas Realista del general Canterac ocuparon Lima y permanecieron en la capital casi un mes.  El 16 de julio, pocos días antes de cumplirse los dos años de la jura de la independencia, el ejército español salió de la vieja Ciudad de los Reyes y se encaminó a la sierra llevando consigo cuanto de valor pecuniario e industrial pudo cargar.  La Casa de Moneda fue desmantelada sistemáticamente y a lomo de bestia se trasladó el herramental y la maquinaria que por sus características podía ser transportado. El resto de la ceca se entregó a las llamas.  Acompañaron también la marcha hacia la sierra algunos de los oficiales y empleados de la fábrica: El superintendente Pablo Terón, el ensayador y contador Tomás Panizo y Talamantes; el guarda cuños Fernando Gonzales de Varea; el contador de moneda Domingo Arriaga; el portero marcador de la sala de libranzas José Zapata y el guarda vista de la fundición Antonio Imperial Cárcamo.
Al día siguiente de la partida  de Lima, el 17 de julio, informó el general José Canterac al virrey La Serna que durante la ocupación de la ciudad había logrado producir 200,000 pesos con el busto de su Majestad y la fecha de 1823.   Algunas de estas monedas fueron acuñadas usando como cospeles  las piezas de "Perú Libre" de San Martín producidas ese mismo año y en el anterior.

Llegadas las máquinas y herramientas de la ceca a Huancayo quedó encargado el Teniente Coronel Manuel Vigil de su traslado hasta la nueva capital española en el Cusco.
Por concepto de los gastos del traslado Vigil recibió, entre el 14 de enero y el 31 de marzo de 1824 la suma de 3,121 pesos y cuatro reales.  El viaje debió ser difícil y lleno de problemas, pues habiendo salido de Lima el 16 de julio, los empleados y maquinaria se encontraban en Huamanga  recién entre el 18 y el 23 de noviembre, y sólo un mes más tarde, el 19 de diciembre, los documentos informan de la llegada al Cusco.  
Un legajo sobre sueldos habla de la falta de pagos y de la enfermedad del guardia vista Cárcamo, quien por su delicado estado de salud tuvo que permanecer en Andahuailas donde falleció poco después.
Mientras Vigil cumplía su misión, el virrey había ordenado el 28 de noviembre de 1823 que el tesorero de la Casa de Moneda de Potosí, Manuel Solares se trasladase al Cusco a fin de encargarse de la nueva ceca. 
Solares, acatando la superior orden viajó al Cusco y llevó como acompañantes al contador de la ceca altoperuana Juan Bautista de la Roca y al ensayador Gregorio Carril.
Uno de los problemas que debía enfrentar la administración española respecto a la ceca era la ubicación de un local aparente donde establecerla.  Las circunstancias actuaron favorablemente, ya que por ese tiempo los religiosos del convento y hospital de San Juan de Dios habían desalojado sus instalaciones con el proyecto de venderlas: Como el local de los religiosos era adecuado para los fines que se requerían, se optó por establecer en él la Casa de Moneda. 

Esta foto pertenece a la torre de la capilla del antiguo Hospital Colonial de San Juan de Dios del Cusco la misma que es de finales del siglo XIX o inicios del siglo XX.

Colegio Educandas estructura que perteneció al Hospítal de San Juan de Dios del Cusco.

Antigua portada Colonial del Hospital de San Juan de Dios donde funcionó la segunda Ceca del Cusco.



Portada y detalles sobre la Calle Teatro

Hubo, sin embargo, que hacer reparaciones y adecuar la construcción del convento y hospital para el nuevo fin al que se le destinaba.  Se encomendó para ello al sub delegado de Paucartambo, Silvestre Prado, por intermedio de Manuel Zala, alcalde del pueblo de Caicay, para que procediese al corte y envío de maderas para la construcción.  A este fin se enviaron en febrero de 1824 mil pesos para cubrir los gastos.  Días antes se había procedido a remitir un lote de hachas y azuelas para efecto de los trabajos.
Por su parte el tesorero Solares recibió entre el 26 de enero y el 27 de febrero de 1824, la suma de tres mil pesos para la adecuación del local seleccionado. Contrasta con los montos que se acaban de mencionar, la reducida suma de doscientos cincuenta pesos  y cinco reales que recibieron en total los mil indios que transportaron la madera desde Paucartambo hasta el Cusco.
La ciudad del Cusco se benefició en forma directa con el establecimiento de la institución monetaria, ya que para que esta pudiese operar fue necesario reparar los viejos canales y depósitos de agua cuyo cuidado había sido abandonado hacía ya muchos años en detrimento del abastecimiento hídrico requerido por los pobladores.  

Para cubrir los sueldos de los oficiales y empleados de la ceca, el virrey ordenó que se pagasen estos a cuenta de las posteriores utilidades que se suponía produciría la fábrica.  De acuerdo con lo dicho, el 7 de febrero se dispuso una partida de seiscientos ochentisiete pesos siete reales para pagos de sueldos a los empleados de la Casa de Moneda de Lima llegados al Cusco.   En el mismo documento se mencionan los sueldos anuales con sus descuentos reglamentarios correspondientes a cuatro de los oficiales que se trasladaron con la ceca.

Otro documento sobre el ensayador Tomas Panizo y Talamantes indica que este oficial llegado de Lima  ganaba más de 100 pesos mensuales, lo que hace pensar que su cargo se equiparaba en la remuneración con el del guardacuños.
El virrey La Serna, en dos decretos fechados el primero el 6 de marzo y el segundo en 5 de junio de 1824, trata de atraer a los vendedores de pastas de plata para que lleven a vender sus productos a la casa de moneda establecida en el Cusco.   En el decreto del 5 de junio comunica el virrey que ya "el Cuzco se ve ahora con una casa de moneda construida con todos sus elementos."  Más adelante  en el mismo decreto dice, sin embargo, que todo el esfuerzo que se ha desplegado será inútil si los azogueros o rescatadores  no presentan sus pastas de plata para la venta.  Con el fin de atraer a los vendedores, especificaba  en el documento de junio que los precios a pagarse eran los más altos del mercado.  Iban estos desde 7 pesos 2 reales por marco de "piñas bien beneficiadas  y depuradas" hasta 6 pesos por chafalonía o vajilla, indicando además que no se aceptarían las barras fundidas de chafalonía "por los fraudes que cometen los plateros".
Si de un lado el virrey ofrecía los mejores precios, por otro dejaba en claro que no estaba dispuesto a aceptar que el metal fuese entregado a los patriotas o escondido.  Por ello ofrecía tratamientos diversos a todos aquellos a los que se les encontrase conduciendo sus minerales en dirección contraria a Potosí o al Cusco.  Estos tratamientos anotados por el virrey iban desde "Considerárseles no adictos a la causa del rey" a quienes escondían las pastas, hasta la confiscación por la "vehemente presunción de que se conducen a negociarlas con los extranjeros."  
Se enfrentó el gobierno virreinal con dificultades para conseguir el metal necesario para operar eficientemente la recién creada ceca.  En el libro manual principal de la administración del tesoro público del Cusco  se encuentran doce partidas relativas al metal introducido en la ceca en el año 1824 que van desde el 10 de mayo al 11 de diciembre, y de las cuales solo una se refiere a oro.   De estas partidas que no son necesariamente una lista completa, se deduce una acuñación de 65,663 pesos y 2 reales de plata.  Como punto de referencia para comparar el volumen de la acuñación creemos oportuno considerar los 200,000 pesos acuñados durante  la ocupación realista de Lima en 1823.
En los documentos de la época y algunos posteriores se aprecia la dificultad que tuvo la autoridad colonial para conseguir las pastas requeridas por la ceca cuzqueña durante los últimos meses de gobierno español en el Perú.  Los republicanos aducían que esa resistencia a entregar pastas se debía al celo patriótico a favor de la causa de la libertad que compartían los peruanos.
Los realistas veían en la resistencia de la entrega otros intereses no tan idealistas, así como en el caso del intendente de la provincia del Cusco José María Sánchez Chávez quien se quejaba el 25 de julio de 1824 que la dificultad que encontraban para adquirir la plata requerida por la fabrica de moneda era causada por los plateros quienes en su afán de no perder su monopolio que les permitía comprar las pastas entre 5 y 5 1/2  pesos el marco cuando la ceca lo pagaba a mejor precio con lo que habían visto "desaparecer de sus manos el usurario lucro que han tenido hasta ahora", habían iniciado una campaña para desacreditar el sistema de compra de la Casa de Moneda  tan "maliciosa como falsa"  inspirando temores y desconfianza a los vendedores y haciéndoles creer que la Caja, en razón de sus urgencias satisfacía solamente la mitad de los valores que se le presentaban, reservando el pago de la otra parte para después.
Aunque las razones arriba mencionadas como causa de la dificultad para conseguir las pastas para la ceca influyeron cada una en cierta medida, parece más adecuado considerar como responsable del ocultamiento de los metales  la notable decadencia que experimentó la economía cusqueña en los años inmediatamente anteriores a los que se reseñan aquí, sumadas a los justos temores producidos por la crisis política del momento.  Sin embargo, aún con todos esos factores en contra, la ceca cusqueña significó un importante alivio a las finanzas del último reducto virreinal en el Perú.
El 16 de diciembre de 1824 el brigadier Antonio María Álvarez, encargado del gobierno del Cusco, recibió una carta del virrey en la que le comunicaba la victoria definitiva de las armas patriotas en el campo de Ayacucho ocurrida el 9 del mismo mes.  Acompañaba a la carta una copia de la Capitulación firmada por La Serna.   Álvarez dejó correr tres días y el 19 se presentó ante el Cabildo cusqueño para informar los hechos.  Al día siguiente presentó el brigadier su renuncia ante una Junta de Notables de la ciudad.
Con una precisión cronológica difícil de creer casual, el 25 de diciembre entró en triunfo y como  libertador de la ciudad el general cusqueño Agustín Gamarra, futuro mariscal de Piquiza y dos veces presidente de la república.  Gamarra había sido encargado por Simón Bolívar de la prefectura de su tierra natal y fue recibido entre aclamaciones de júbilo que rivalizaron, según decían los contemporáneos, con las deparadas para Cristo Rey en el aniversario de su nacimiento.

Días después, el 16 de enero de 1825, en la misma fecha en que Fernando VII firmaba en España la autorización para fundar una casa de moneda en el Cusco, el nuevo contador de ella Juan Bautista de la Roca informó a las autoridades de la ciudad que la ceca había acuñado en los días 4, 12 y 15 del mes en curso.   Anotaba además de la Roca que la labor continuaba con los mismos troqueles españoles y la fecha 1824, habiéndose cambiado solo la inicial del ensayador pues el cargo pasó de Tomas Panizo y Talamantes, que firmaba con una "T" a Gregorio Carril que marcaba sus monedas con una "G". Gracias a esta información dejada por de la Roca es posible diferenciar las monedas cuzqueñas españolas de las republicanas acuñadas en 1825.          

8 escudos 1837

Eduardo Dargent 
Historiador
(Todos los créditos a su autor)

Pronto estaré publicando acerca de la tercera y primera Cecas del Cusco.


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