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lunes, 10 de abril de 2017

La procesión del Lunes Santo en el Cusco y la tradición del Taytacha de los Temblores



Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)
Fuente: Andina



Aunque una de las fiestas religiosas más importantes para el catolicismo es la semana santa de Ayacucho en el Perú, la semana santa en el Cusco es también una de las más tradicionalistas y más antiguas del país.

Una tradición cuenta que tras el terremoto de 1650 en el Cusco el señor de los Temblores más conocido como el "Taytacha", patrono jurado de la ciudad fue sacado en procesión por la plaza de Armas logrando apaciguar los movimientos sísmicos que habían dejado al Cusco reducido literalmente a escombros. desde ese entonces es conocido como El Señor de los Temblores.

Pocas celebraciones religiosas son tan conmovedoras y sobrecogedoras como la procesión del Lunes Santo en el Cusco donde desde siempre se ha congregado gran número de fieles para el recorrido procesional de esta tan venerada imagen religiosa, sino la más venerada de esta ciudad.

Mis recuerdos vuelan hasta mi niñez probablemente a los 6 años cuando mi mamá me llevó por primera vez a la procesión del Señor, equipados con una pequeña silla plegable de madera íbamos muy temprano para poder tener los mejores lugares y poder ver al Taytacha y poder recibir su bendición. Para un niño pequeño no podría existir espera más tortuosa que estar sentado por horas esperando con el viento helado soplándole al rostro, pero dada la fe enseñada por ella hacia la imagen era poco el esfuerzo con tal de poder ver esa sobrecogedor momento.

Son pocas realmente las ocasiones en que la Plaza de Armas del Cusco se llena casi completamente, una de las plazas más grandes de América conocida como el Awcaypata o Huacaypata en la época Inca por donde pasaba canalizado el río Sapi separando el Hanan Qosqo del Hurin Qosqo dividiendo la capital Inca en dos, esta plaza que hoy es tan solo la mitad aproximadamente de lo que en su mejor momento. En esta fecha se colma de fieles católicos esperando la bendición de su Taytacha de los temblores.

El recorrido procesional del Taytacha pasa por varias estaciones y templos que visita para llegar finalmente a la plaza de Armas donde se para en frente a la puerta de la Catedral y ofrece su bendición a los fieles, han pasado más de 3 décadas desde la primera vez que mi mamá me llevó a mi primera procesión, hace unos 4 años volví a presenciarla en Cusco después de muchos años y debo confesar que ya no profeso la fe católica a pesar de haber estudiado en colegios católicos del Cusco la lectura y el conocimiento me ha llevado a un entendimiento diferente de Dios y de las religiones y definitivamente ya no comparto las creencias que quizás mamá me inculcó desde niño y confieso que el motivo de haber ido a la procesión fue por que mi actual esposa deseaba pedir la bendición de Dios para nuestras vidas juntos así que accedí a acompañarle.

Hacía una helada noche de Lunes Santo en Cusco, tenía yo más de 35 años de edad ya no era el niño que acompañaba a su madre a recibir la bendición sino un poco creyente Ingeniero de Sistemas con aficiones fotográficas que asistía ese día acompañando a su pareja quién quería pedir la bendición de Dios por nuestro compromiso para contraer matrimonio, llevaba aún la vieja silla de madera plegable que mamá había comprado para mi cuando era niño esta vez para que mi novia no se cansara demasiado esperando al Taytacha. después de horas de espera por fin se escuchan rumores entre los fieles el Señor está ya en el templo de La Merced y está ya viniendo hacia la plaza de Armas.

Se escucha el tañir de la vieja María Angola con sus roncos sonidos fruto de un terremoto que la hizo caer junto con la torre de la Catedral del Cusco, una campana con historia pues se dice que una dama en la colonia donó todas su joyas en el momento de su fundición la misma que consistía en una enorme cantidad de oro y que la campana es una aleación con este metal, otras tradiciones cuentan que el badajo de esta campana era de oro macizo y que habría sido sustituido por los curas por otro falso ya en los años 80's cuando otro terremoto volvió a dañar la torre de esta campana.

La María Angola es una campana rajada y dañada es por ello que no puede ser tocada con mucha fuerza, en cambio se toca muy despacio y emite un sonido ronco y fuerte característico que anuncia la llegada del Señor de los Temblores, se dice que cuando estaba en buenas condiciones su tañir se escuchaba a varias leguas de distancia hasta el poblado de Oropesa (donde existen hornos a leña donde desde la colonia se prepara el pan para el Cusco) que está bastante apartado de la ciudad, bueno bastante lejos en realidad.

De pronto suena la María Angola suena fuerte y anuncia que el Señor esta en el portal de Mantas y que va ingresar a la Plaza de Armas de pronto ante mis ojos se ve el mover cadencioso del señor de los temblores con sus coronas de flores de Ñucchu una flor del ande de color rojo que son colocados en la cruz en el anda y que es arrojado por niños y fieles que han recogido estas flores para lanzarla desde balcones y desde las calles. El señor pasa por la puerta de la compañía de Jesús y hace el ademán de una venia ante el templo católico más imponente y bello de la ciudad mientras continua camino hacia el atrio de la catedral del Cusco donde alguna vez estuvo un palacio Inca, de pronto las sirenas de los bomberos y los patrulleros que están apostados para la bendición en los portales de la catedral se encienden y empieza el momento culminante de la bendición la María Angola ronca tañe con un ritmo frenético y el señor se emplaza en la puerta de la Catedral del Cusco, es un momento sobrecogedor el corazón late a mil por hora y aunque mis creencias me dicen de nuevo que no soy creyente pues todos los recuerdos de mi niñez al lado de mi madre vienen a mi mente, este sonido de las campanas frenético todas sonando y la María Angola retumba ronca y fuerte como hace cientos de años recordándonos los trágicos eventos de terremotos del pasado, el pueblo ruega nuevamente la bendición de este Cristo Moreno que fuera tallado en el Cusco por manos indígenas y que hoy tiene la piel morena por el humo de las velas que los indígenas le prendían para rogar y que sentían como Indio también por su color, no rezaban pues al Cristo traído de España por la religión sino al Cristo que era como ellos indígena y moreno.

El señor hace una venia a los tres puntos cardinales de la plaza mientras los niños trepados en las columnas de la portada principal del templo pugnan por poner con palos y ganchos alguna de las coronas de Ñucchu que han confeccionado recogiéndolas en los campos especialmente para estas fechas, es un momento increíble y sobrecogedor, la bendición ha pasado la luna llena brilla sobre la catedral y las puertas del templo colonial más grande del Cusco se cierran la bendición a concluido, la gente llena de gozo y fervor empiezan a salir de la Plaza para regresar a su día a día.

La procesión de nuestro Cristo Moreno del Cusco es una de las tradiciones más antiguas y bellas de nuestra ciudad que se mantiene viva y perenne en nuestros corazones seamos o no creyentes de una fe o una religión independientemente de creencias adquiridas o impuestas es parte de las tradiciones que marcan a esta hermosa ciudad y que se mantiene vive por siglos es tan solo el inicio de la Semana Santa en la ciudad marcada de tradiciones y costumbres.

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